lunes, 22 de junio de 2020

Zona Intermareal


Llegó el tiempo de hacer nuestra parada veraniega. Después de este trimestre en el que hemos navegado en la distancia, cuesta hacer memoria de todas las cosas que hemos descubierto este curso.


Han sido tres las islas donde nos hemos detenido: «ANAIS NIN Y HENRRY MILLER UNA PASION LITERARIA», «A VIRGINIA LE GUSTABA VITA», y «ANTOLOGIA DE LA LITERATURA FANTASTICA DE JOSE LUIS BORGES.»

Los talleres han tenido diferentes secciones fijas:

·       El correo del mar: un cuaderno viajero en el que cada semana se escribía una carta

·     Mensajes en una botella: cada ola llevaba a clase un mensaje para esa botella que viajaba a los diferentes municipios, favoreciendo el contacto entre los grupos en los que se desarrolla el taller de escritura

·    Bote de palabras: Desde hace varios años conservamos un bote en el que cada semana las olas de este mar incluyen una palabra singular bien por su grafía, sonoridad o significado.

·    Caja de objetos: Se trataba de un espacio donde se iban acumulando objetos a modo de cofre de tesoros. Cada uno de ellos son recursos que se han utilizado para diferentes ejercicios de creación.

En este blog vamos a recoger contenidos y ejercicios que queráis destacar de todos los realizados en este año tan atípico.

Queridos y queridas argonautas, es un placer viajar y compartir estas burbujas literarias en medio de esta realidad de ficción en la que estamos inmersos.

¡Buen verano y buena mar!

jueves, 21 de mayo de 2020

EL CORREO DEL MAR


Desde el principio de este curso, iniciamos un proyecto que se llamó «Correo del mar». Este año se propuso trabajar de una forma pormenorizada el género epistolar, aquel que estaba tan en desuso que nos remitía a tiempos pretéritos. La sociedad corría a una velocidad que hacía anacrónico el uso de cartas postales, se priorizaba el email o el uso del WhatsApp, así como las redes sociales en todas sus formas.

En ese contexto, se propuso en clase habilitar un cuaderno en el que cada semana una ola de este mar se hiciera cargo de una carta. Este soporte se convertía así en un mensaje en una botella en nuestro mar pues el cuaderno viajaba de mano en mano entre cada tripulante.

En cada uno de los grupos de escritura (y también en las Aulas de Cultura, adaptado a las distintas situaciones) ese cuaderno viajero iba rotando por cada una de las personas de los diferentes grupos.

Llegó el confinamiento y con ello las cartas del correo del mar se quedaron en la casa de la persona que en aquella semana le correspondía.

Los talleres de escritura siguieron teniendo sus clases online y este blog volvió a coger fuerza con muchas nuevas historias y diarios de abordo que cada cual tuvo a bien compartir desde sus hogares.

Hace pocos días en una de estas clases se propuso retomar este cuaderno de forma virtual y compartir las nuevas cartas a través del blog.

Sirva esta nueva entrada para compartir algunas de estas cartas de ese cuaderno varado allá por el mes de marzo.

domingo, 10 de mayo de 2020

Personajes protagonistas, secundarios fugaces

Esta semana, las olas de este mar han estado reflexionando sobre la creación de personajes y la satisfacción de que esos seres o entes (vivos o inanimados), a quienes les suceden nuestras historias, van modelándose dentro de cada escritor/a hasta adquirir su vida propia.

De Faulkner son estas palabras:


«Comienza con un personaje, y una vez que se pare sobre sus pies, lo único que puedes hacer es trotar tras de él con un lápiz y un papel, intentando estar lo más cerca posible para seguir observando lo que hace».

En las clases online hablamos de los tipos de personajes y de las diferentes formas de presentarlos en nuestros relatos, evitando, como hacemos los escritores/as principiantes, describirlos en lugar de mostrarlos imbricados en la acción.

También hablamos de la «teoría de la fisura», de George Simenon, y de la importancia de imaginar nuestros personajes a partir de sus defectos, porque todo personaje jugoso en una narración tiene que mostrar diferentes facetas y ser poliédrico. Los personajes repletos de bondad o, por el contrario, absolutamente perversos solo nos sirven para las series infantiles; pero si queremos que nuestro personaje sea recordado necesitaremos alguien o algo con diferentes caras o aristas.

En esta entrada imaginaremos una ruta para estos personajes que vamos a crear, partiendo de alguna de las que proponen sus autores L. Swaaij y Jean Klare en el Atlas del mundo de las vivencias. 

Bienvenidos a esta geografía emocional de un mundo que tal vez no exista o, al contrario, sea el que a partir de ahora tengamos que transitar. Un mundo sin fronteras, pasaportes ni fases de desescalada.


martes, 28 de abril de 2020

Historias imposibles, o no


«Porque de lo posible se habla demasiado»

SILVIO RODRÍGUEZ


En el último taller online que hemos tenido, hablamos del emblemático Jacques Carelman (Marsella, 1929-Argenteuil, 28 de marzo de 2012), conocido por el diseño de objetos imposibles.

En este presente incierto, en el que vivimos pendientes de una curva, nos pareció interesante refugiarnos en la literatura y en los juegos del lenguaje, que nos permiten crear mundos diferentes, al margen de lo objetivo que está ahí fuera, detrás de las ventanas.

Carelman no se dedicó a la literatura como la conocemos; de hecho, fue un pintor, decorador de teatro e ilustrador francés. Pero, como buen artista, creó objetos imposibles que nos permiten fantasear y adaptarlos a nuestro mundo de náufragos de las letras.


De estos objetos, dijo su autor:

«Mis objetos son perfectamente inútiles […], lo contrario a los artilugios de los que nuestra sociedad está tan ávida».

Jacques Carelman fue mundialmente conocido por uno de los carteles más famosos de Mayo del 68; pero, sobre todo, por sus objetos imposibles, un extenso conjunto de artefactos insólitos (unos cuatrocientos) que comenzó a idear a finales de la década de 1960.

Este conjunto de artefactos, conocido en España como Catálogo de objetos imposibles, consistió en la parodia de los catálogos de venta por correo, como, por ejemplo, el de Manufrance. Presentaba cuatrocientos dibujos de objetos cotidianos reinterpretados de una manera un tanto surrealista y bastante absurda.

El libro tuvo un éxito extraordinario. Se vendieron 100.000 ejemplares en Francia y posteriormente se publicó en otros muchos países.

Podéis conocer este catálogo en el siguiente enlace:

http://www.culturaentretenida.com/2012/images/programas/oimposibles.pdf

Y ahora es vuestro turno. Contemos pequeñas historias eligiendo uno de estos objetos imposibles.


jueves, 23 de abril de 2020

Feliz día del libro


Desde el confinamiento, algunas olas de este Mar de Incertidumbres han querido leer sus textos preferidos. Gracias por vuestro trabajo, por la ilusión que ponéis en cada actividad y cada propuesta literaria para que, a pesar de todo, sigamos refugiándonos en las palabras. Porque, afortunadamente, los libros no están prohibidos.

Buena mar y a seguir navegando.

viernes, 10 de abril de 2020

Cuentos de los días raros


Cuentos de los días raros


Este es el título de uno de los libros de José María Merino publicado por Alfaguara en 2004. Sus palabras siguen latiendo en este abril tan incierto. En su contraportada dice esto: «Los quince cuentos de este libro nos hablan de esos días raros, siempre al acecho para traernos la fascinación o el desasosiego de lo imprevisto, de lo misterioso, de lo fatal y mostrarnos que puede esconderse tras las imágenes de lo cotidiano».


Yo añadiría que «esos/estos días raros», los de ahora, encierran no solo desasosiego y búsqueda de lo misterioso, sino también de lo bello, de los encuentros virtuales inesperados, de los rasgos de humor entre conversaciones, de los anhelos detrás de las nubes y ventanas, de la ternura, de la empatía entre humanos, de los descubrimientos de todo aquello que nos hace sentir mejor, porque ya hay bastantes espacios involuntarios de lo fatal que nos llegan allá por donde miremos.


Os sugiero continuar el texto que transcribo a continuación, que constituye el comienzo de uno de estos cuentos de José María Merino. Dice así:

Dejar de percibir el significado de las palabras es la más desdichada enfermedad que le puede aquejar a un lingüista. Esto le había sucedido un día al profesor Eduardo Souto, y con ello se inició para él un largo periodo de confusión y delirio. La oscuridad de las palabras en que no conseguía identificar otra cosa que la pura acumulación de los sonidos que las componen, le llevó a buscar en los ruidos naturales el sentido que ya no era capaz de hallar en aquellas. Persiguió el murmullo de los arroyos y los golpes en el oleaje, intentando encontrar en su azaroso rumor las señales de un mensaje certero. […]

La propuesta es continuar este cuento y compartirlo en este espacio en la sección de comentarios.

domingo, 29 de marzo de 2020

OuLiPo



TALLER DE LITERATURA POTENCIAL


Confinados, pero no por ello inactivos, avanzamos en nuestro aprendizaje en torno a la creación literaria.

Descomponemos las palabras y las recomponemos con significados diferentes. Roma y amor tienen los mismos átomos. Mezclamos vocablos y los amasamos, los dejamos reposar bajo la cubierta del cuaderno y volvemos a amasarlos hasta que adquieren la elasticidad deseada para ser un micro. A veces, se nos va la mano con los sustantivos o con la temperatura emocional y nos sale un relato de tres folios. No importa, experimentamos. Luego compartimos el resultado alrededor de las mesas del taller o lo embotellamos y lo lanzamos a este mar para que todos podamos saborear el dulce acróstico, la especiada descripción o la carta picante. Si es necesario, rectificamos la puntuación o cambiamos las repeticiones por sinónimos, ajustando el guiso a nuestro timbre de voz y a otros paladares. 

Y de esta manera, buscando fórmulas, encontramos al grupo OuLiPo que, como cocina de autor, tiene un libro con recetas  para la literatura. En ellas se mezclan los ingredientes de la lengua con las medidas de las matemáticas (catorce versos dicen que es soneto). En su índice alfabético descubrimos anagramas, bolas de nieve y avalanchas, lipogramas, método S+7, palíndromos, permutaciones, poemas booleanos, relatos arborescentes, tautogramas… Cocina de artesanos para llegar al arte de la literatura.  

Con diez sonetos y unas tijeras fueron capaces de crear cien billones de sonetos, todos con la misma rima, en un libro de bolsillo; un soneto cuántico que no se puede terminar de leer en muchas vidas. Dicen que  novelas como El Quijote tienen una estructura fractal y que hay relatos que son cajas chinas. 

A mí, de las matemáticas me gustan sus curvas, la economía de su lenguaje, su lógica, su forma de ajustar una nube de puntos a una ecuación, su capacidad para predecir... De la literatura me quedo con el latido, la manera que tiene de envolverme en atmósferas paralelas; de hacerme reír y llorar, sentir opresión o nostalgia; de descubrirme paisajes que nunca existirán, de traerme otros coros de voces…

Literatura y Matemática bailan juntas como juego creativo. Pero ¿es posible llegar así a la obra de arte?

¡Intentémoslo!