
El 27 de octubre aparecerá (en EE. UU.) el nuevo libro del escritor de Nueva Jersey Paul Auster, representante del posmodernismo norteamericano, cuya obra será objeto de estudio en este curso.
En España tendremos que esperar al uno de diciembre (editado por Anagrama) para leer en castellano Invisible, la decimoquinta novela de Auster.
El propio autor, en su última visita a España, dijo de su novela: “Solo puedo decir de ella que su protagonista tiene veinte años y no tiene juegos metaliterarios".
Poco después, en la prensa australiana se avanzaba: “The new book of Paul Auster, is about a student who, fearing the draft to Vietnam, has a series of obsessive sexual relationships.” (The Sydney Morning Herald).
A pocos días del lanzamiento de la novela, ya sabemos que la historia comienza en la primavera de 1967, en Nueva York. El personaje principal es un joven estudiante de la Universidad de Columbia que aspira a convertirse en poeta. Adam Walker conoce a un enigmático francés, Rudolf Born, y a Margor, novia de Rudolf, y se establece un triágulo amoroso entre ellos. La vida de Adam da un giro inesperado a partir de este momento.
Toda una incógnita…pero seguramente nos volveremos a encontrar con elementos que han marcado su trayectoria novela tras novela, a través de un laberinto de golpes de azar, no como casualidad sino como causalidad; relaciones paterno filiales; ficciones que se desarrollan en un abismo y demás juegos austerianos.
Invisible será una novela que leeremos en el Taller de escritura creativa que ya está en marcha.
Lo inauguró Jesús Salviejo el pasado día 7, quien nos habló entre otras muchas e interesantes cosas de la importancia de fabular, imaginar, inventar, recordar... Nos dijo que las palabras sirven para tomar distancia de la realidad y también para no olvidar, pues los recuerdos se pueden rescatar con palabras, y es entonces cuando se reinventan porque ya no son reales.
Nos habló de la longevidad del proceso de escritura, del desasosiego o INCERTIDUMBRE mientras se está escribiendo (¿sabré escribir?), y del vacío que se siente ante la novela acabada.
Según él, lo primero que necesitamos para poder escribir es intuición, constancia en el trabajo y ausencia de censura. En ocasiones no se comienza por una idea clara, sino apenas una frase o una palabra que nos provoca una emoción. El argumento va surgiendo cuando quien escribe siente la necesidad de preguntarse por qué.
También nos habló de la obra de Paul Auster, en la que la realidad y la ficción se amalgaman. Escenas de la película Smoke nos sirvieron para comentar las diferencias entre el lenguaje narrativo, el cinematográfico y el de guion teatral.
En la siguiente sesión del Taller comentamos lo que caracteriza el lenguaje literario frente al lenguaje cotidiano. Hablamos de la importancia de rescatar las palabras simbólicas y onomatopéyicas por encima de las abstractas para evitar la vacuidad, porque “la literatura tiene que poder contar historias cargadas de vida”.
Juagamos con las palabras, materia prima esencial en la tarea de escribir. Hablamos del lenguaje poético, que en palabras de Juan Carlos Mestre (Premio Nacional de Poesía 2009) es el “lenguaje universal de la dignidad humana”, aquel que responde a preguntas que nadie nos hace ni nadie necesita, pero que ayuda a enfrentarnos a la intemperie en la que vivimos.
Nos volveremos a encontrar en el próximo Taller de escritura el día 4 de noviembre, pero hasta entonces queremos proponeros algo: nos gustaría que os animéis a compartir los ejercicios que vamos haciendo en el Taller. Esos textos que os hacemos escribir de forma apresurada, u otros que se os ocurran con todo lo trabajado.
Y una propuesta más: querermos inventar un imaginario bote de palabras especiales, palabras que os gusten por el motivo que sea, propias o ajenas, escritas o leídas, palabras que puedan ser el primer peldaño de alguna historia que luego daremos forma en el Taller o en las diferentes actividades en torno al módulo que da pie al título de este blog.
Tampoco dejéis de daros una vuelta por la Seminci vallisoletana. Diferentes enfoques de muchas realidades; nada mejor para fabular nuestras propias historias.
Escrita o llevada a la pantalla, toda vida es, en palabras de Paul Auster, inexplicable. Por muchos hechos que cuenten y muchos datos que se muestren, lo esencial se resiste a ser contado. El mismo escritor nos dice: "Necesitamos desesperadamente que nos cuenten historias. Tanto como el comer, porque nos ayudan a organizar la realidad e iluminan el caos de nuestras vidas".
En España tendremos que esperar al uno de diciembre (editado por Anagrama) para leer en castellano Invisible, la decimoquinta novela de Auster.
El propio autor, en su última visita a España, dijo de su novela: “Solo puedo decir de ella que su protagonista tiene veinte años y no tiene juegos metaliterarios".
Poco después, en la prensa australiana se avanzaba: “The new book of Paul Auster, is about a student who, fearing the draft to Vietnam, has a series of obsessive sexual relationships.” (The Sydney Morning Herald).
A pocos días del lanzamiento de la novela, ya sabemos que la historia comienza en la primavera de 1967, en Nueva York. El personaje principal es un joven estudiante de la Universidad de Columbia que aspira a convertirse en poeta. Adam Walker conoce a un enigmático francés, Rudolf Born, y a Margor, novia de Rudolf, y se establece un triágulo amoroso entre ellos. La vida de Adam da un giro inesperado a partir de este momento.
Toda una incógnita…pero seguramente nos volveremos a encontrar con elementos que han marcado su trayectoria novela tras novela, a través de un laberinto de golpes de azar, no como casualidad sino como causalidad; relaciones paterno filiales; ficciones que se desarrollan en un abismo y demás juegos austerianos.
Invisible será una novela que leeremos en el Taller de escritura creativa que ya está en marcha.
Lo inauguró Jesús Salviejo el pasado día 7, quien nos habló entre otras muchas e interesantes cosas de la importancia de fabular, imaginar, inventar, recordar... Nos dijo que las palabras sirven para tomar distancia de la realidad y también para no olvidar, pues los recuerdos se pueden rescatar con palabras, y es entonces cuando se reinventan porque ya no son reales.
Nos habló de la longevidad del proceso de escritura, del desasosiego o INCERTIDUMBRE mientras se está escribiendo (¿sabré escribir?), y del vacío que se siente ante la novela acabada.
Según él, lo primero que necesitamos para poder escribir es intuición, constancia en el trabajo y ausencia de censura. En ocasiones no se comienza por una idea clara, sino apenas una frase o una palabra que nos provoca una emoción. El argumento va surgiendo cuando quien escribe siente la necesidad de preguntarse por qué.
También nos habló de la obra de Paul Auster, en la que la realidad y la ficción se amalgaman. Escenas de la película Smoke nos sirvieron para comentar las diferencias entre el lenguaje narrativo, el cinematográfico y el de guion teatral.
En la siguiente sesión del Taller comentamos lo que caracteriza el lenguaje literario frente al lenguaje cotidiano. Hablamos de la importancia de rescatar las palabras simbólicas y onomatopéyicas por encima de las abstractas para evitar la vacuidad, porque “la literatura tiene que poder contar historias cargadas de vida”.
Juagamos con las palabras, materia prima esencial en la tarea de escribir. Hablamos del lenguaje poético, que en palabras de Juan Carlos Mestre (Premio Nacional de Poesía 2009) es el “lenguaje universal de la dignidad humana”, aquel que responde a preguntas que nadie nos hace ni nadie necesita, pero que ayuda a enfrentarnos a la intemperie en la que vivimos.
Nos volveremos a encontrar en el próximo Taller de escritura el día 4 de noviembre, pero hasta entonces queremos proponeros algo: nos gustaría que os animéis a compartir los ejercicios que vamos haciendo en el Taller. Esos textos que os hacemos escribir de forma apresurada, u otros que se os ocurran con todo lo trabajado.
Y una propuesta más: querermos inventar un imaginario bote de palabras especiales, palabras que os gusten por el motivo que sea, propias o ajenas, escritas o leídas, palabras que puedan ser el primer peldaño de alguna historia que luego daremos forma en el Taller o en las diferentes actividades en torno al módulo que da pie al título de este blog.
Tampoco dejéis de daros una vuelta por la Seminci vallisoletana. Diferentes enfoques de muchas realidades; nada mejor para fabular nuestras propias historias.
Escrita o llevada a la pantalla, toda vida es, en palabras de Paul Auster, inexplicable. Por muchos hechos que cuenten y muchos datos que se muestren, lo esencial se resiste a ser contado. El mismo escritor nos dice: "Necesitamos desesperadamente que nos cuenten historias. Tanto como el comer, porque nos ayudan a organizar la realidad e iluminan el caos de nuestras vidas".