Hemos cambiado de año, pero no de curso. Avanzamos en la navegación con unas olas que cada día nos sorprenden más. Hoy venimos a compartiros un ejercicio de uno de los tripulantes de nuestros talleres, planteado y ejecutado en menos de cinco minutos. Porque cuando hay talento, sensibilidad y buen hacer pasan estas cosas... O no.
EL LIBRO TRANSPARENTE
Lo encontré en la biblioteca del abuelo. Un libro transparente. Sí, un libro transparente, tal como os cuento. De cristal, todo él: las tapas, las páginas, las solapas de la portada y contraportada... ¿Cómo? ¿Que si lo leí? Sí, lo hice. Tan solo tuve que echar el vaho de mi aliento sobre las páginas y aparecieron las palabras. Eran... las memorias del abuelo.
Daniel de Celis Domínguez
Genial, Daniel. Me ha encantado. Tanto en tan poco. ¡ Enhorabuena!
ResponderEliminarMuy bueno Daniel
ResponderEliminarPrecioso. En tan pocas palabras, cuanta belleza.
ResponderEliminarPalabras de aliento. 😍
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