«El pasado solo es arena depositada en el globo inferior de un reloj. Tiempo de arena silenciosa y quieta, que solo tiene sentido si una mano la hace girar y le devuelve el movimiento». Inma Chacón. Tiempo de arena
Gracias por cada palabra, por cada gesto. GRACIAS.
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| Fotografía: María del Rosario Val |
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| Fotografía: María del Rosario Val |
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| Fotografía: María del Rosario Val |
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Diseño del cartel: Jesús Salviejo
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Hace ya algunos años, las historiadoras Bonnie S. Anderson y Judith P. Zinser escribieron la magnífica y revolucionaria Historia de las mujeres. En esta obra pionera, las autoras llamaban la atención sobre el silencio y la invisibilidad que se cernía sobre el pasado de las mujeres, y extraían una conclusión urgente: «No puede haber igualdad cuando más de la mitad del género humano carece de historia (…). Conocer la historia de las mujeres cambia irrevocablemente la propia visión del pasado».
Es evidente que, tres décadas después del libro de Anderson y Zinser, la situación a este respecto ha cambiado mucho gracias a los trabajos de una nueva generación de jóvenes historiadores-as, que han encendido antorchas para iluminar el silencio. Sin embargo, aún quedan muchas parcelas oscuras por roturar. Y para ello contamos con dos herramientas imprescindibles: la investigación y la imaginación.
Investigación e imaginación que Inma Chacón utiliza con una extraordinaria soltura en su nueva novela, finalista del Premio Planeta 2011. Tiempo de arena nos adentra en la España de finales del siglo XIX y principios del XX. Una época convulsa y llena de expectativas de cambio, en la que las fuerzas de la modernidad y del progreso se enfrentaban a las del inmovilismo y el conservadurismo, en una larga partida que aún está en juego.
Cuatro mujeres son sus protagonistas, tres de ellas hermanas, que encarnan las diferentes actitudes de la mujer en la España del 98: Mariana, marquesa de Sotoñal, que representa la tradición más rancia e intolerante de nuestro país; Munda, inconformista, rebelde y luchadora; Alejandra, pasional y conciliadora, pero claramente comprometida con el nuevo tiempo que se está gestando, y María Francisca, hija de Mariana y víctima silenciosa del mundo mezquino que su madre construyó para ella. Esta última es la que desencadena la acción de la novela al revelar, en su lecho de muerte, que tiene dos hijos perdidos y desconocidos por todos. Un misterio de familia que se encargarán de intentar desvelar sus tías Munda y Alejandra, y que nos llevará, con continuos saltos en el tiempo narrativo, a profundizar en los distintos aspectos y en la condición de las mujeres españolas de esa época: en la lucha por los derechos que comenzaron a fraguarse a comienzos del siglo XX; en el nacimiento de un feminismo que luchaba por la consecución del voto de las mujeres; en sus reivindicaciones para acceder a la universidad; en las condiciones infames del trabajo de las mujeres en las fábricas; en el sometimiento a la autoridad del marido hasta para las cosas más nimias, como viajar en tren solas; en la influencia plomiza de la Iglesia en las conciencias femeninas, e incluso en la participación de las mujeres en las logias masónicas.
La novela de Inma hace visibles las manos de tantas mujeres que con sus deseos, sueños, luchas y sufrimientos se atrevieron a girar el reloj de arena. Y la historia ya nunca volverá a ser la misma.
Nos vemos en La Seca el día 15 de marzo a las 18 h, en La Cilla. Allí nos espera Inma Chacón, el Tiempo de arena.
Javier Rodríguez















