sábado, 7 de mayo de 2011

"La camarera de Artaud"

Ayer tuvimos la suerte de poder asistir a la presentación del libro ganador del Primer Premio de Novela Villa del Libro: La camarera de Artaud, en el Pabellón de autores de la 44ª Feria del Libro de Valladolid.

Su autora, Verónica Nieto Foco, nos explicó brevemente que con su novela ha querido plasmar el ambiente que reinaba en los psiquiátricos de la Francia ocupada por el régimen nazi, pero desde un punto de vista menos trágico e incluso irónico en algunos momentos, tratando el tema con una gran ternura, según palabras de la propia autora.

Verónica Nieto, en esta su primera novela, intenta profundizar en los límites difusos entre la locura y la cordura, y lo hace a través de una interna adolescente llamada Amelia Lévy, que se convierte en la camarera de Artaud, y un nuevo interno, Antonin Artaud, que es un polifacético artista francés.

Verónica Nieto también nos habló un poco de su trayectoria personal y profesional. Nació en Córdoba (Argentina), aunque se trasladó a España al cumplir los dieciocho años, concretamente a Málaga, donde se licenció en Filología Hispánica. Posteriormente se trasladó a Barcelona y se licenció en Teoría de la Literatura y Literatura Comparada. También realizó un posgrado en Técnicas Editoriales.
Actualmente reside en Barcelona y trabaja como correctora para algunas editoriales.

Para los que no pudieron asistir ayer a la presentación, os dejo un vídeo donde la autora lee el comienzo de su novela.

lunes, 2 de mayo de 2011

JULIA EN PALABRAS




porque la vida ya te empuja,
como un aullido interminable, interminable.
Te sentirás acorralada,
te sentirás perdida y sola,
tal vez querrás no haber nacido, no haber nacido.

Pero tú siempre acuérdate

de lo que un día yo escribí
pensando en ti, pensando en ti
como ahora pienso.

La vida es bella, ya verás

como a pesar de los pesares

tendrás amigos, tendrás amor, tendrás amigos.
Un hombre solo, una mujer, así tomados, de uno en uno son como polvo, no son nada, no son nada.

Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí...
Nunca te entregues ni te apartes,
junto al camino, nunca digas:
No puedo más y aquí me quedo, y aquí me quedo.
Otros esperan que resistas,
que les ayude tu alegría,
que les ayude tu canción, entre sus canciones.
Entonces siempre acuérdate...
La vida es bella, ya verás...
No sé decirte nada más
pero tú debes comprender
que yo aún estoy en el camino, en el camino.
Pero tú siempre acuérdate...

Paco Ibáñez en el VII simposio sobre patrimonio inmaterial que reunió a una serie de intérpretes, comunicadores destacados e imprescindibles, de los años 60 y 70 del siglo pasado, rindiendo un homenaje a quienes, en un momento dado, optaron por lanzar un mensaje concreto y decidido a una sociedad dormida. Más información en

domingo, 17 de abril de 2011

SALTOS AL VACÍO


        "Tú
         que anidas 
en el corazón de lo incierto
para que no se te olvide nunca sonreír".
    Juan Sánchez Pellicer
Escribir siempre es un riesgo. Algo invasor, inventado nuevas historias, personajes inverosímiles, credos que solo existen en el imaginario de cada uno.

En los últimos talleres con los Navegantes del Palomar, o la Jornada de Cine y Literatura, se han creado mundos utópicos en los que tienen prioridad los seres humanos, en contraposición con lo que veíamos en la pantalla: propuestas irracionales, llenas de personajes de películas surgidas en el empeño de ordenar el caos imposible de nuestras vidas.

Mágicas historias surgen de la búsqueda colectiva de soluciones creativas a momentos impensados. Todo se transforma en un mundo irreal. Escribimos cómo coser botones o cómo inventar forenses amorfos. Lanzamos historias de binomios fantásticos siguiendo a Gianni Rodari o a Queneau y sus surrealistas propuestas.


Seguimos a nuestro niño-cactus de Borrón y cuento nuevo como si de un gurú del micro se tratara (individual o plural). Y en medio de todo, contamos nuestros micros ilusionados, apostando por quienes llevan el fuego, la luz.


Aquí os dejamos parte de las historias inventadas (otras aparecerán en el próximo número de la revista La Senda), no sin antes agradeceros tanta generosidad para con vuestra manera de idear, inventar, sugerir y arrebolar nuestras vidas con vuestras historias.

MASACRE AROMÁTICA


Había terminado de poner la lavadora cuando sonó su teléfono. Aquel fin de semana estaba de guardia. Requerían su presencia en el Anatómico. Acababa de aparecer un nuevo cadáver en la orilla del río, justo donde la fábrica de jabones realiza su oloroso vertido por debajo del puente, que, a pesar del pomposo nombre que le dio el arquitecto que lo diseñó, terminó por llamarse “la pompa”. En la última semana llevaban tres asesinatos, cada uno con características diferentes, y el único denominador común entre ellos era el lugar de su aparición: el desagüe de la fábrica. Esta coincidencia hizo que bautizaran estas muertes como “masacre olorosa”.

Frank, que así se llamaba el forense, cogió su gastada gabardina, la cual le llegaba por debajo de la rodilla, dándole un aspecto un tanto peculiar. De pequeño había sido sometido a un tratamiento un poco extraño. Sus piernas no se desarrollaban de forma normal y fue sometido a unos estiramientos en un aparato al que apodaban “el torturador naranja”, por el color que tenía tal artilugio. Aquellos ejercicios no dieron los resultados esperados; sus extremidades no se desarrollaron, pero en cambio su columna creció de manera inexplicable. Ello, unido a que su cabeza era un poco cuadrada, a sus ojos verdes escrutadores y a otra serie de excentricidades, como los juegos de malabares que hacía con los huesos e incluso con los útiles de trabajo, llevó a que le apodaran Frankestein, el aumentativo de su nombre.

Llegó al lugar del crimen. Normalmente llevaba un tarro con crema para darse en la entrada de las fosas nasales y disimular el olor a muerto. Hoy no era necesario, ni en los cuatro últimos casos, lo único que le gustaba de aquellos sucesos era el fantástico aroma que se podía respirar en aquel lugar de muerte. Estaba esperándole el inspector de policía que siempre le recibía con un discurso elocuente y repleto de locuciones latinas; era un filólogo frustrado con aspiraciones políticas. Le hizo un informe detallado del hallazgo del cuerpo que había sido encontrado por un barquero sumergido en el río. En esta ocasión, sorprendía la belleza de la mujer muerta. Poseía una cara infantil, se asemejaba a una muñeca con un cutis como de porcelana por acción del agua jabonosa en la piel. Llamó su atención el corte que presentaba la mejilla izquierda; era un corte limpio, con una gran profundidad. Acto seguido, voceó un ayudante de policía con un nuevo hallazgo: un libro estaba flotando. Sacaron el volumen de la corriente. Era La Celestina.

Tras las investigaciones policiales, junto con las forenses, llegaron a la conclusión de que el primer cadáver se llamaba Celeste, el segundo Calixto y la mujer, con cara de muñeca, Melibea. El corte que aparecía surcando su pómulo fue producido al caer desde el puente por el canto del libro que portaba junto a ella. Todos ellos eran integrantes de una historia fallida de amor.

Frank, al cabo de los años, cuando impartía clase, utilizaba de manera frecuente este caso, para lo cual utilizaba el libro encontrado en el río haciendo malabares con él. El ejemplar destilaba un aroma que le hacía rememorar aquella “masacre aromática”.

Elena María Olmedo Ortega

Por último, siguiendo la estela de otro blog que seguimos (http://www.dondeleestu.com/?cat=1), nos gustaría que nos contaras qué lees tú. ¿Nos lo recomiendas? Y como también nos gustan los símbolos y los ritos, ¿qué momento de lectura especial recuerdas?

lunes, 4 de abril de 2011

Encuentro de poetas

Foto: www.cosmopoetica.es

El festival internacional de poesía Cosmopoética, en su octava edición, se celebrará un año más en Córdoba, del 6 al 11 de abril, y reunirá a 56 autores de 17 países. Codirige este encuentro el poeta y editor Carlos Pardo (Madrid, 1975).

El dramaturgo y poeta italiano Alessandro Baricco (Turín, 1958) será el encargado de inaugurar el festival. Baricco obtuvo un gran éxito en 1996 con su novela Seda (Silk), traducida a 26 idiomas y adaptada al cine en 2008 por el cineasta canadiense François Girard, productor, guionista y director de la película.


Este año, el evento contará con la presencia de figuras como el poeta serbioestadounidense Charles Simic (Belgrado, 1938), ganador del premio Pulitzer en 1990; el novelista y poeta holandés Cees Nooteboom (La Haya, 1933); el poeta y ensayista argentino Fabián Casas (Buenos Aires, 1965), o el poeta y crítico de arte Juan Manuel Roca (Colombia, 1946).
También participarán en el encuentro los poetas españoles Ana María Moix (La Coruña, 1959); Blanca Andreu (Barcelona, 1947); Kirmen Uribe (Vizcaya, 1970), o José Manuel Caballero Bonald (Jerez de la Frontera, 1926), junto con el portugués Valter Hugo y la joven alemana Uljana Wolf.

Aunque se celebra en abril, Cosmopoética comenzó su andadura en enero con talleres de poesía en centros educativos y en la cárcel de Córdoba.

Uno de los grandes logros de este festival lírico ha sido despojar a la poesía de su halo elitista, sacándola a la calle, a los colegios, a la prisión y a los bares.

«Lo que ha unido la poesía, que no lo separe el hombre…». Polifemo. 

http://cosmopoetica8.blogspot.com/
 

AMOR MÍO

Amor mío, amor mío, mira mi boca de vitriolo
y mi garganta de cicuta jónica,
mira la perdiz de ala rota que carece de casa y muere
por los desiertos de tomillo de Rimbaud,
mira los árboles como nervios crispados del día
llorando agua de guadaña.
Esto es lo que yo veo en la hora lisa de abril,
también en la capilla del espejo esto veo,
y no puedo pensar en las palomas que habitan la palabra
Alejandría
ni escribir cartas para Rilke el poeta.

«De una niña de provincias que se vino a vivir en un Chagall». 1980


                                                                                                            Blanca Andreu

sábado, 5 de marzo de 2011

Hablemos del mar

«Cada uno de nosotros es, sucesivamente, no uno, sino muchos. Y estas personalidades sucesivas, que emergen las unas de las otras, suelen ofrecer entre sí los más raros y asombrosos contrastes».
José ENRIQUE RODÓ. Motivos de Proteo

Así comienza El sueño del celta la última novela del escritor Mario Vargas LLosa, ganador del Premio Nobel de Literatura 2010. El libro nos lleva a África y a Irlanda, sin dejar de trasladarnos irremediablemente a las contradicciones de mundos y continentes a través de sus personajes , de igual manera que en el libro El mar, el mar, de Iris Murdoch, en el que las sucesivas personalidades de los personajes van construyendo una historia de encuentros y desencuentros.

Todos ellos afrontan cambios, dudas, inquietudes, miedos ocultos, reflexiones que les lleva a asumir hechos con determinación y que rara vez se desarrollan como esperaban. Las contradicciones entre sus deseos, lo que íntimamente anhelan, la interpretación de sus actos por los demás, la evocación del recuerdo y lo que va sucediendo a medida que la vida les arrastra a afrontar nuevas realidades. Rodeados de mar e inmersos en sus corrientes marinas que acunan y arrojan hacía las rocas simultáneamente. Hay mar en calma y maremotos en el libro.
El pasado miércoles nos embarcamos en El mar, el mar, de Iris, comentando las diferentes lecturas que surgen de todo libro. Todo el mundo coincidió en esa constante presencia del paisaje marino como fondo de una trama que va saltando entre evocaciones al pasado y deseos de nuevos futuros. Un mar que acompaña, envuelve y se personifica como protagonista activo,en la medida que va marcando los estados de ánimo de sus protagonistas.

Dijeron del libro:
«Rico en matices y emociones. El vaivén del mar lleva al protagonista, Charles Arrowby, a sumergirse en pasiones lejanas, obsesiones, miedos y manías, mientras todo se complica a su alrededor». (Rosa Martínez)

Para algunas lectoras, el protagonista miente constantemente. Para otras solo duda y elabora sus intentos de racionalizar lo injustificable para dar sentido a su vida. Las historias que plantea la novela son de una enorme actualidad, la esencia de la forma de relacionarnos es atemporal y no tiene referencias geográficas. Estos son algunos de los temas que se trataron en la tarde de libro-fórum:

El pasado y la memoria
Somos una construcción de nuestra memoria, que es nuestro pasado inventado. El libro tiene forma de memorias aunque habla de diario. Charles intenta Trazar la senda de lo que fuimos o pudimos ser: una novela, pura literatura.
“Es que yo me acuerdo... ¿de qué?”. No, no me acuerdo, invento mi relato. Y, sin embargo, sin él nada somos. 
 
La cadencia del mar. Marca el ritmo de la novela creando atmósfera y recordándonos el continuo paso del tiempo, cambio de estaciones, de estados anímicos. El mar como acompañante y como testigo. El mar como fondo y como presente.

El sentido de la familia y el matrimonio. ¿Qué es la familia, sino la institución tiránica que sustenta todo este edificio de mentiras en el que nos movemos? ¿Qué es sino un lago sin fondo basado en chantajes emocionales y en el miedo a perder, a ser aniquilados como individuos? El matrimonio: la base de esta farsa. ¿Cuánto dura el amor conyugal? ¿Qué hay después?

Qué entendemos por el amor, ¿la posesión del otro? ¿El amor es posesión del otro? ¿Es eso lo que entendemos por amor? Mejor dicho, ¿es eso lo que sentimos cuando estamos enamorados? Los surrealistas hablaban del amor libre, un amor-pasión sin ataduras de ningún tipo. ¿Dónde está en el libro? Cuando Charles quiere amar resulta que lo que quiere es poseer, moldear, secuestrar a Hartley. Y luego aparecen los celos, simbolizados en la serpiente marina, el áspero brebaje de la posesión.

La religión. Es otro de los temas que toca la escritora al final del libro. La religión la identifica con la superstición y con el poder. No hay ninguna diferencia,
Ya tenemos los pilares de nuestro mundo, como diría Engels: el matrimonio, la familia y la religión. Una referencia a su pasado de militancia política.

La relación entre la soledad y la independencia. ¿El precio de la libertad, o mejor de la independencia, es la soledad?
Otro tema es el existencialismo. En alguna parte de la novela se dice que "el infierno somos nosotros", parafraseando a Sartre que decía que "el infierno son los otros". Yo estoy más de acuerdo con Iris: somos nosotros, nuestra superconciencia (el superyó), policial, vigilante y castradora, que convierte nuestra vida en un juicio permanente con condena incluida. Tenemos una extraordinaria facilidad para amargarnos la vida. 

Las apariciones y desapariciones de los personajes se multiplican a lo largo del libro. De esta manera la novela tienen algo de teatral. De hecho el protagonista central es un director de teatro retirado.

Las obsesiones. El lado enfermizo del protagonista: todo lo que somos capaces de hacer cuando nos obsesionamos. Las jugadas a las que nos aboca la mente. El lado manipulador de las obsesiones. las evocaciones al pasado que en la mayoría de los casos inventamos.
La valoración conjunta del libro fue espléndida, aunque hubo algún apunte a un excesivo detalle en algunas descripciones. El ingenio de la escritora para estructurar una trama en la que va relacionando a los personajes, haciéndoles aparecer y desaparacer, elaborando estrategias que los relacionen desde un pasado confuso a un presente que se va complicando en una acción intensa mientras paralelamente parece que nada sucede, que el mar vuelve a sus ires y venires de oleajes que nunca acaban.
Invitamos a quienes todavía no se hayan lanzado al mar, que no se pierdan esta novela.

* Dibujos y fotografías: Magritte. Puente colgante en Irlanda del Norte. http://lacomunidad.cadenaser.com/almadegaviota/tags/zarpar